

La provincia de Pontevedra y las Rías Baixas son un terreno ideal para quienes practican cicloturismo en modalidad gravel: esa bicicleta versátil que combina carretera, pista y sendero para ofrecer aventuras variadas entre paisaje, naturaleza y patrimonio. La combinación de viñedos, ríos, bosques, caminos rurales y la cercanía al mar convierte a esta zona en un destino perfecto para descubrir Galicia sobre la bici.
Una de las rutas gravel más destacadas en la zona de las Rías Baixas es la que atraviesa la comarca de O Rosal, donde caminos rurales y pistas entre viñedos se mezclan con tramos suaves junto al río, creando una experiencia ciclista que combina entorno natural y agricultura tradicional. El firme de pistas y senderos está en muy buen estado, con alguna zona técnica suave que aporta variedad al recorrido.
Este tipo de itinerario gravel es ideal para hacer durante todo el año, y ofrece un equilibrio perfecto entre paisajes de interior, naturaleza atlántica y la posibilidad de detenerse en puntos panorámicos o miradores naturales.
Desde la capital provincial también surgen múltiples rutas gravel que combinan caminos rurales, senderos y carreteras secundarias tranquilas. Algunas de las propuestas más populares entre ciclistas incluyen:
Una ruta alrededor de Pontevedra que combina caminos junto al río, zonas verdes, miradores y parques periurbanos permite hacer un recorrido amplio de 30 a 60 kilómetros ideal para quienes buscan un primer contacto con el gravel en las Rías Baixas. Se atraviesan áreas de bosque, zonas históricas y terrenos mixtos que aportan dinamismo al recorrido.
Otra ruta gravel interesante sale desde Pontevedra hacia el oeste, combinando caminos rurales, senderos y tramos costeros suaves en dirección a localidades del litoral. Este tipo de recorrido es ideal para conectar paisaje interior con vistas a la ría y al mar, con tramos técnicos moderados que aportan emoción sin necesidad de gran dificultad.
Si te apetece un desafío mayor, hay rutas que suben hacia los montes de Ponte Caldelas o zonas de bosque alrededor de Pontevedra. Estos recorridos pueden llegar a 50 o 60 km de distancia total con desniveles variados, perfectos para quienes quieren combinar el gravel con opciones de entrenamiento y paisajes boscosos.
Entre los ciclistas locales y visitantes, uno de los desafíos gravel más conocidos es el que recorre los cuatro picos alrededor de la ciudad de Pontevedra, un recorrido largo en distancia y desnivel que exige buena forma física y técnica sobre la bicicleta. Esta propuesta mezcla ascensos exigentes con descensos fluidos por pistas y senderos, siendo un reto muy apreciado por quienes practican gravel con ambición.
Además de esta prueba estrella, existen múltiples opciones de rutas circulares y enlaces entre pueblos, senderos y zonas rurales que permiten configurar recorridos personalizados en función del nivel del ciclista, el tiempo disponible y las ganas de explorar nuevos caminos.
El gravel en las Rías Baixas permite vivir Galicia de una forma activa y profunda, recorriendo caminos que unen naturaleza, cultura y paisaje atlántico. Desde rutas junto a viñedos y ríos hasta recorridos boscosos y desafíos de montaña ligera, esta modalidad de bicicleta ofrece experiencias variadas que se adaptan tanto a quienes se inician en el gravel como a los que buscan retos más exigentes.
Explorar estos itinerarios sobre la bicicleta no solo es una manera de hacer ejercicio y aventura, sino también de descubrir rincones escondidos, pueblos tradicionales y panorámicas únicas que solo se aprecian desde el sillín, pedaleando entre pistas, senderos y caminos rurales.